Empecemos con un café

Aroma a café recién molido; el tintineo de copas y tazas se mezclan con el burbujeo de la maquina de café, todo eso acompañado del murmullo de las conversaciones y la leve música de fondo que hacen la armonía perfecta para este inicio.

Sentada en una esquina del local, ve el mundo moverse, sombras entran y salen, risas endulzan el día, y el rico olor de café nutre sus ideas.

Hay cliche en sus palabras, pero ¿no vivimos en el cliche de la humanidad?; o ¿serán solo tenues matices de pariedad? No lo sabe y no busca comprenderlo.

Mientras un café macchiato llega a la mesa y un sorbo inunda su boca, nuevas lineas van surcando la superficie de este escrito. Otro sorbo y mas oraciones se van formando.

Detente

Una canción ofrece una banda sonora sin igual; más murmullos se elevan y el barista inicia un baile sin igual, mientras el aroma a café llega a todos por igual.

Detente

Dulce pausa enriquece los ojos a quienes viven el presente en la cafetería. Ella no pide nada más, solo degusta el aroma y dulce sabor mientras la orquesta de este lugar sigue bailando al son de sus ideas.

Si la amargura del macchiato inicio esto, que la dulzura del latte macchitato lo termine. Porque todo buen comienzo empieza con un café.

(Vamos a darnos un minuto de silencio por mi desaparición. El arte de escribir se volvió contra mi y mi musa, se fue de paseo ante el panorama mundial. Este escrito da pie a la reinvención, al autoconocimiento y a entender los puntos cardinales de mi objetivos/metas con relación a lo que será La Nota Gastronómica 2.0. Demos inicio a un nueva faceta y sonriamos a lo nuevo que se viene, tanto para mi como para ti querido lector)

Me despido desde la mesa de la esquina de esta cafetería de ideas. Si tuvieras que escoger un café para dar inicio a un proyecto, ¿qué café sería? Dejámelo saber en la cajita de comentarios.

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